Qué hacer si tenemos mal olor en un desagüe

Cuando tu hogar se ve impregnado de un mal olor, es una señal de alerta de que posiblemente exista algún atasco o problema con las cañerías. Otra situación que resulta desagradable es el desbordamiento de los desagües de la casa, los cuales no sólo generan un intenso mal olor por los residuos atascados en ciertas partes de la instalación, sino también alguno de éstos salen a la superficie.

¿Por qué se producen los malos olores en las tuberías?

A veces en nuestro hogar se acciona erradamente con algunos hábitos diarios que afectan el funcionamiento de las cañerías y con ello su mal olor. Entre las causas de este problema, se encuentran:

  • Jabones y detergentes. Al usar estos productos constantemente sobre los fregaderos, estos desprenden algunos químicos que en forma de grasa fácilmente se adhieren a las tuberías, se acumulan y luego expiden mal olor.
  • Agua estancada. Muchas veces el agua de baños o fregaderos se estancan por una obstrucción por material de desecho, convirtiéndose así en un peligroso criadero de moho y bacterias.
  • Sellado de tuberías. Los sellados de la tubería de grifos, fregaderos e inodoros pueden desintegrarse a causa del moho y la humedad, lo que genera un desagradable e intenso olor a silicona que aumenta con la aparición de bacterias.
  • Tuberías antiguas. Estas tuberías están más propensas a dañarse rápidamente por su tiempo de uso, y con ello, se convierte en un perjudicial pero propicio ambiente para la proliferación de bacterias y levaduras.
  • Residuos de alimentos. Es más común de lo que se cree, que por los fregaderos se dejen ir toda clase de restos de comidas, provocando así un taponamiento en las tuberías y con ello, un mal olor. Es aconsejable colocar una rejilla o filtro en el desagüe del fregadero para que éste retenga cualquier residuo de alimentos en platos, cacerolas, u otro utensilio de cocina.

Soluciones al mal olor en un desagüe

Al presentarse un mal olor proveniente de uno de los desagües del hogar, primeramente debe revisarse el sifón, el cual se ubica en la parte posterior del aparato sanitario. Es fácil de identificar porque mayormente es un grupo de tuberías blanca que tiene una tuerca inferior de registro, el cual se aflojará girándolo hacia la izquierda.

Con este procedimiento, accederemos al sitio donde se depositan los residuos orgánicos que no corrieron con el agua. Éste debe limpiarse y se coloca de nuevo el tapón de registro del sifón, ahora girándolo hacia la derecha; si el mal olor ha desaparecido, el trabajo se ha hecho exitosamente.

Si persiste el problema, ahora se debe intentar despejar el atasco ejerciendo algo de presión, por lo que se llenará el aparato sanitario con poca cantidad de agua y seguidamente se realizarán movimientos rápidos de abajo hacia arriba para que el atasco se mueva y empiece a disolverse.

En caso de que la operación anterior tampoco resulte, es hora de utilizar algún producto químico fabricado especialmente para los atascos domésticos por residuos orgánicos e inorgánicos. Se deben seguir las indicaciones que estos facilitan en sus etiquetas, no sin antes colocarse previamente guantes.

Puede ser que el uso de sprays o ambientadores en los espacios del hogar disimulen el mal olor expedido por las cañerías, pero esto no solucionará este problema por largo tiempo.

Existen algunas soluciones caseras que se realizan con productos económicos y que fácilmente tenemos en el hogar, los cuales pueden ser una solución viable al problema de atascos y mal olor en desagües. Sin embargo, es recomendable contactar un servicio profesional de fontaneros como el que ofrece Isurbide, asegurando así que los problemas en su red de saneamiento serán solucionados rápidamente y con garantía de calidad en el trabajo realizado.